CAPSULOTOMÍA:
El cristalino normalmente se sostiene en su lugar por una membrana clara, delgada y transparente llamada cápsula del cristalino. Esta cápsula que rodea la lente completamente, es utilizada en la cirugía actual de la catarata, para dejar colocada una lente intraocular que reemplace al cristalino.

Tiempo después de haberse realizado una cirugía de catarata, esa cápsula puede opacificarse, enturbiando y disminuyendo la visión, como cuando se había producido la catarata.

El tratamiento de esa opacificación capsular que se produce luego de una cirugía de catarata, es la capsulotomía posterior con LASER YAG.

Este es un procedimiento que crea una apertura en el centro de la cápsula opacada. La apertura permite el paso de los rayos luminosos y elimina la nebulosidad que estaba interfiriendo con la visión.

Este es un procedimiento indoloro, muy seguro y normalmente los resultados son inmediatos. Como en cualquier cirugía, pueden producirse complicaciones, que causen perdida de visión, aunque estas son muy raras.

 

CATARATA:
Una catarata es una opacidad del lente (cristalino) del ojo, el cual normalmente es claro y transparente; puede compararse a una ventana que se escarcha con hielo o se "empaña" con vapor. El tipo más común de catarata está relacionado con el envejecimiento natural del ojo.

Algunos de los síntomas comunes de las cataratas son:
La visión se torna borrosa sin dolor;
Deslumbramiento o sensibilidad a la luz;
Cambios frecuentes en la graduación de los lentes;
Visión doble en un ojo;
Necesidad de luz más intensa para leer;
Visión nocturna muy pobre;
Los colores se ven desvanecidos o amarillentos.

La cirugía para eliminar las cataratas generalmente se efectúa bajo anestesia local sin necesidad de hospitalización. Durante la cirugía se remueve el cristalino opaco del ojo. En la gran mayoría de los casos, el enfoque del cristalino se restaura implantando un lente intraocular permanente.

 
GLAUCOMA:
Es una de las enfermedades que con más frecuencia produce importantes déficits de la función visual, situándose entre las principales causas de ceguera en todo el mundo.

Es una enfermedad caracterizada por una elevación de la presión intraocular hasta un nivel que produce un daño irreversible en las fibras del nervio óptico.

Las fibras de nervio óptico, se dañan cuando la presión intraocular se eleva por encima de un nivel que es variable de unos individuos a otros. Si la situación de presión elevada se mantiene durante mucho tiempo, o alcanza cifras exageradamente altas, estas fibras se pueden dañar de forma irreparable, es decir la pérdida de visión se hace irreversible.

Cuando la totalidad de las fibras del nervio óptico se han dañado, se pierde por completo la capacidad de transmitir imágenes al cerebro, encontrándonos ante una ceguera total.

Los factores más importantes que predisponen a padecer la enfermedad son::

1.- Antecedentes familiares de glaucoma.
2.- Edad. Más frecuente en personas de edad avanzada.
3.- Miopía.
4.- Diabetes.
5.- Tratamientos prologados con corticosteroides.
6.- Enfermedades cardiovasculares.
7.- Traumatismos o intervenciones quirúrgicas oculares.

Cuando el oftalmólogo realiza el diagnóstico, va a optar por el tratamiento médico o quirúrgico, dependiendo por una parte del tipo de glaucoma (hay algunos glaucomas que únicamente responden al tratamiento quirúrgico, el congénito por ejemplo) y por otra de la situación de mayor o menor gravedad en el momento del diagnóstico.

Tratamiento:
1.-En los casos mas leves, es muy probable que la enfermedad se mantenga bajo control con la utilización de colirios hipotensores oculares.
2.- Tratamiento quirúrgico:Existen dos modalidades de cirugía, la realizada con láser y la intervención quirúrgica propiamente dicha.